Rezar por lo que deseas, trabajar por lo que necesitas

 Prega per quel che desideri - lavora per ciò di cui hai bisogno.

Furtune cookie, 2024.


Mi abuela se persignaba mientras estaba en el colectivo. Si pasábamos delante de una iglesia, ella hacia la señal de la cruz con su mano, primero se tocaba su frente con su dedo índice y anular, luego llevaba su mano el medio del pecho, luego movía su mano de izquierda a derecha y finalmente le daba un pequeño beso a sus dedos para finalizar. Yo aprendí esta seña de tanto mirarla, no pregunté por qué lo hacia, pero me imaginé cuál era la respuesta. Sentía que ella sabía algo que yo no, y con este símbolo rendía homenaje a algo superior de lo que no se hablaba mucho pero se tenía confianza de que estaba ahí. En algún momento me pregunté si yo también podia tener esa relación y en algún momento cuando era pequeña hasta entrada mi adolescencia comencé yo también a persignarme, siguiendo las ganas de participar del ritual.

Recorrer los cementerios juntas para limpiar las placas de bronze de los muertos era una de las tantas salidas que tenía ella. Tomar el colectivo, el tren, el colectivo de nuevo era toda una odisea, y en cada parada nos esperaba una nueva situación que resolver, gente que se quería colar esperando el colectivo, oficiales que le pedían el boleto, ella nunca pagaba porque era jubilada y tenía un free pass que llevaba plastificado en su cartera de cuero negro. El colectivo que no llegaba tiempo, esperar mirando a las otras personas era la parte más aburrida, sentir los ojos de esas personas no me gustaba. Observar pero al mismo tiempo tener cuidado de que no nos roben nada, ese era un mensaje que me repetía seguido. -No te alejes de mi lado, me decía, que te pueden llevar. El mundo era un lugar peligroso, pero con ella tomando mi mano, yo sentía que nada malo me podía llegar a pasar. Llegar al cementerio era la parte fácil, luego quedaba encontrar en qué parte del cementerio estaban los familiares. A mi me gustaba ese lugar, no había tanta gente, podías ver flores por todos lados y si hacia calor, esos pasillos enormes eran altos y frescos, un lugar ideal para descansar. Pero descansar no era exactamente la actividad del día, íbamos a cumplir la misión de limpiar las placas de los muertos, colocar flores nuevas, pedir por las almas de aquellos que ya no estaban y seguir adelante.





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